¿Cuánto podemos cambiar por amor?

                     ¿Cuánto Podemos Cambiar por Amor? 

                        Columna publicada en Revista Mujer de Diario La Tercera

El límite personal tiene que ver con aquello que es tan parte de mi ser que, al transgredirlo, no tengo posibilidad de ser feliz, porque dejo de ser yo mismo

Juan y Emma llegan entristecidos. Juan comenta: “no sé en qué nos equivocamos,  a los cuatro años de matrimonio ya no damos más”. Emma lo mira con cariño y acota: “nada en nuestra relación fue abrupto, no entiendo cuál fue nuestro error. A pesar de que nos queremos mucho nos entrampamos sistemáticamente en peleas infernales”.

 

Los límites personales, tienen que ver con la división entre mi persona y el mundo, entre lo que soy y no soy yo, dónde termino yo y comienza el otro, o el mundo. Este proceso se desarrolla con fuerza en la adolescencia, cuando se define la identidad. Pero es un camino que empieza al nacer y continúa a lo largo de nuestras vidas. El problema es que algo tan simple y socialmente incorporado, en la adultez se pierde de vista y nos podemos quedar enredados en experiencias de vida inconducentes, con una dosis importante de sufrimiento e impotencia.

 

Volvamos a Juan y Emma. Su pololeo de cinco años transcurrió en encuentros esporádicos. Emma, hija de diplomáticos, vivía en el extranjero.  Juan, físico y académico, trabajaba en Chile. Emma,  extrovertida, sociable, con mucho humor. Juan, “pajarón” en lo cotidiano, brillante, introvertido y con una enorme ternura. Por la distancia, sus encuentros eran sólo de a dos. Recién casados, cuando Emma comienza a vivir su “vida normal”, es decir, llenar la casa de gente que era lo que la hacía feliz y con lo que ella había crecido, comenzaron sus problemas. La vida para Juan era lo opuesto, este “tumulto” lo descompuso, “mi vida se transformó en ruido, real y metafórico”. Juan seguía amando a Emma y viceversa, pero eran profundamente infelices.

 

Cuántas veces hemos escuchado que si hay amor verdadero basta, que todo lo demás se puede resolver. Y ahí nos encontramos apostando al amor, haciendo nuestro mejor esfuerzo y, con tristeza o impotencia, dándonos cuenta de que esa frase, desgraciadamente, no siempre es correcta.

 

Después de una larga terapia con Juan y Emma, donde me consta su trabajo y esfuerzo genuinos por resolver sus problemas de pareja, para tristeza mía pero especialmente de ellos, se separaron.

 

Lo que les sucedió tiene que ver con los límites personales. El vivir la vida desde la compañía de otros era el límite de Emma, y el vivirla desde la intimidad y soledad era el límite de Juan. Intentaron transgredir sus límites por amor mutuo pero, desgraciadamente, estaban traicionando la esencia de cada uno y no lograron, en ese renunciar, ser felices.

 

El límite personal tiene que ver con aquello que es tan parte de mi ser que, al transgredirlo, no tengo posibilidad de ser feliz, porque dejo de ser yo mismo. Y aquí nuestra cultura nos juega una mala pasada al convencernos de que, si realmente quiero, puedo hacer cualquier cosa por el otro. 

 

Podemos modificar la mayoría de nuestros gustos, estilos, incluso ideologías en el encuentro con otro(s) lo que posibilita las relaciones humana. Pero ese microespacio que determina nuestra esencia, nuestros límites, aunque nos estemos muriendo  de amor por otro, no podemos transarlo, porque significa transgredirse a uno mismo, con todo el sufrimiento que eso conlleva

Publicidad por Bligoo.com
Paty
Paty dijo :

Muy bueno el artículo, estoy tratando de encontrar ese límite , el de mi esencia en este momento en mi relacion con mi pareja y les digo que verdaderamente es muy dificil, a veces uno puede perderse en la búsqueda y replantearse si es por conseguir el amor del otro,  es lo que hace que uno puede traspasar ese límite o si es el amor de la otra persona  hacia uno que te hace traspasar ese límite? Muy complicado, no?

20/01/2011 a las 3:36 → Responder
Jesus
Jesus dijo :

estoy de acuedo..las personas no cambian por amor...

ademas alguien te va a querer asi tal cual eres y tu tambien a esa persona....

20/10/2010 a las 16:14 → Responder
Natalie
Natalie dijo :

Pues bien, para mi es un tema personal. Acabo de separarme de mi novio justamente por ese tema. El tiene una forma de ser y yo otra, pero en el transcurso de los casi dos años que hemos estado juntos estas diferencias han ido abriendo brechas muy dolorosas para los dos. Al final, justamente por lo mucho que nos queremos, decidimos separarnos y asi no terminar odiando una vida obligada a hacer. Hace tiempo pensaba que el amor hace que cambies...pero creo que ese cambio debe hacerse por voluntad propia y no por obligacion...Si..el amor cambia, pero de un punto personal a uno en pareja. Se acepta al otro como es o no se acepta. El problema en sí no es que la otra persona sea tan diferente a nosotros...el problema radica cuando esas diferencias hieren al otro y le producen dolor...

Yo por eso creo que el amor no siempre es suficiente...tambien es necesaria mas empatia de lo que parece...

17/11/2009 a las 22:09 → Responder
soledad
soledad dijo :

hace poco me separe de mi pareja por este mismo tema, los limites...el queria que yo estuviera en casa esperando a que el llegara a cualquier hora de cualquier parte , no contestaba el telefono ni me daba explicaciones....y cuando tratamos de reconciliarnos me dijo que el no iba a cambiar porque el queria hacer lo que el quisiera todoo su vida...he sufrido mucho pero se que es lo mejor para mi estar separados para siempre

21/08/2009 a las 17:17 → Responder
Francisco Cerda
dijo :

Entiendo que la diferencia entre cambio y transformación es que en el segundo caso no puedo volver a lo que era antes. Cambió mi esencia.

Por otra parte, y en lo personal, me gusta mirar que eso que somos es un entramado de una historia que me cuento y las emociones que me provoca, y que puedo bsucar, lenta y acompañadamente una nueva forma de contarme a mí mismo, con emociones difíciles de llevar al principio, pero cómodas y funcionales a mis relaciones finalmente. Creo en esos límites de la esencia, pero al mismo tiempo creo que siempre pueden correrse. Con más o menos esfuerzo, pero al menos como supuesto, podrían correrse. ¿Lo crees?

En fin, un gusto tener tus columnas en blog.

Saludos,

-----------------

Pancho Cerda
www.franciscocerda.cl





09/05/2008 a las 19:22 → Responder
Hernan Saavedra
dijo :

En mi experiencia, cunado escogemos entre nuestros gustos y la convivencia, hay algo que estamos perdiendo.

Si lo vemos como un sistema cerrado, donde rige la suma cero (todo lo que alguien gana, otro lo pierde), entonces no hay salida.

Es preferible agrandar la torta (nuestros mundos e intereses), para acoger los gustos del ser que amamos y viceversa.

Saludos   

-----------------
De la materia a la vida, a la mente, al alma y al espíritu...



15/04/2008 a las 1:15 → Responder
abraham jaramillo agresott
dijo : -----------------
Abraham Jaramillo A
Después de leer este artículo me asalta una inquitud, en mi vida de pareja he depuesto preferencia para mantener la armonia, la unidad familiar, pero siento que no estoy viviendo la vida que quisiera vivir en compañia de una persona que además de ser mi compañera me haga feliz en mis gustos.

11/04/2008 a las 23:48 → Responder
Hernan Saavedra
dijo :

Excelente artículo, sobre un tema vigente, cotidiano y permanente preocupación de las personas.

En mi experiencia personal es más factible que el amor nos haga cambiar, a que intentemos cambiar para alcanzar el amor.

Cariños 

-----------------
De la materia a la vida, a la mente, al alma y al espíritu...



30/03/2008 a las 10:55 → Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS