La Ternura como Catalizador de lo Erótico

Eros el dios griego del amor y del sexo, de la atracción sexual. Lo erótico, textura tan presente hoy en día, desde la liviandad y el sinsabor, desde la torpeza de lo evidente. Coherente con una cultura facilista, donde todo se debe dar digerido en una primera capa para no arriesgarnos a invitar a un espacio de reflexión o exploración.

Ahora el eros desde el lado opuesto desde lo no evidente, desde la profundidad de una relación, desde los códigos compartidos, desde la intimidad amorosa genera para mí, la explosión de colores, las infinitas capas, todas las posibilidades. La ternura es habitualmente no asociada a lo erótico sino más a lo no sexuado, a un espacio amoroso en general, protector más bien filial. Sin embargo, si ese espacio de ternura está presente en la relación permite desde mi punto de vista, todo lo contrario, permite una catalización de lo erótico con una potencia insospechada. Desde el manto protector de la ternura, se puede jugar, transgredir, volar para volver a aterrizar de la mano de ese otro, que no está en cuestión, donde yo no estoy en cuestión, que me toma con la suavidad de lo ya sabido, de lo no juzgado, de lo compartido.

La suerte de encontrarse en el eros desde el amor profundo te da alas grandes y vuelos insospechados.

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS