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<atom:link href="http://andreacoddou.bligoo.com/rss/node" rel="self" type="application/rss+xml" /><title>Andrea Coddou Méndez</title>
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<pubDate>Tue, 25 Mar 2008 14:29:58 -0400</pubDate>
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<title>Encontrarnos en la seducción</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/199779/Encontrarnos_en_la_seduccion.html</link>
<pubDate>Fri, 30 May 2008 11:10:21 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<p class="MsoNormal" align="center"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: "><span><span style="color: #ff0000;">ENCONTRARNOS EN LA SEDUCCION</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" align="center"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: "><span><span style="font-size: 8pt; color: #000000;"><o:p>Publicado 27 de Abril 2008 Revista Mujer Diario La Tercera</o:p></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Marisol en sesi&oacute;n, comenta que est&aacute; frustrada que ya no sabe c&oacute;mo explicarle a Jorge, su pareja, que ella necesita conquista y consideraci&oacute;n. Jorge, responde que &ldquo;claro, lo he escuchado mil y una vez, pero parece que lo que a ti se te olvida es que trabajo sin parar, soluciono problemas todo el d&iacute;a y lo &uacute;nico que quiero es llegar a la paz de mi casa a desenchufarme y estar en silencio un rato&rdquo;. Marisol ofuscada le va a contestar y la interrumpo, les pregunto si saben c&oacute;mo seducirse, aclarando que en general no necesariamente en el espacio sexual, me miran algo perplejos&hellip;<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Mi hijo menor de dos a&ntilde;os est&aacute; explorando su autonom&iacute;a y diferenciaci&oacute;n con fuerza, lo cual en lenguaje no sicol&oacute;gico significa que cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s burro y hace menos caso. Entro a la pieza y est&aacute; saltando en mi cama fascinado, le digo que pare, se r&iacute;e y contin&uacute;a. Le explico que si se cae se va a pegar muy fuerte, me dice que no y salta m&aacute;s alto, cuando finalmente me enojo, &eacute;l para de saltar me toma la cara, me llena de besos y me dice &ldquo;mam&aacute; linda, mam&aacute; linda&rdquo;. Y yo me derrito.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Mi hijo chico me hace pensar en la sabidur&iacute;a de los Bonobos, un tipo de chimpanc&eacute; que se caracteriza por su cultura matriarcal e igualitaria, ser pac&iacute;ficos y su enorme cantidad de actividad sexual. Los bonobos &ldquo;negocian&rdquo; todo con el sexo. Ante los conflictos tienen sexo o actos sexuales (frotaci&oacute;n, besos, etc) para bajar la excitaci&oacute;n y adrenalina y luego encontrarse en una emoci&oacute;n m&aacute;s tranquila y amorosa. Ellos no van a la confrontaci&oacute;n, de hecho no son agresivos y se muestran emp&aacute;ticos y solidarios.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Y nosotros, los homo sapiens con una carga gen&eacute;tica extremadamente cercana a los Bonobos, nos olvidamos que seducir es la mejor manera de coordinarnos con nuestra pareja.Entre otras cosas tiene que ver con asumir que para tener a la pareja como m&aacute;s nos gusta, tengo que seducirla, con lo que a &eacute;l/ella le resulta m&aacute;s grato o atractivo para as&iacute; tenerla contenta (en paz, contenida, etc). Me sorprende cu&aacute;n frecuente lo anterior, la gente lo asume como manipulaci&oacute;n por un lado, o como someterse por otro: &ldquo;Yo no voy a manipular a mi mujer para que acceda a mi petici&oacute;n&rdquo;o &rdquo;Yo no me voy a someter a lo que &eacute;l me pide para que entonces me haga caso&rdquo;.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Al invitar a Jorge y Marisol a pensar la pregunta sin sentir que no ven&iacute;a a lugar, Marisol me contesta que s&iacute;, que sabe que si se le lleva un vinito cuando <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>Jorge llega de la oficina y se pone a ver tele, y ella se acurruca a su lado en silencio, Jorge responde a su acurruco. Jorge a su vez me dice que s&iacute;, que sabe que si cuando llega es cari&ntilde;oso al saludar a Marisol y se interesa por su d&iacute;a, Marisol lo acoge y le da el espacio de paz que necesita, que aclara, no es sin Marisol sino s&oacute;lo un rato para descomprimirse. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 9.5pt; line-height: 115%; font-family: ">Para encontrarnos y resolver de la mejor manera nuestras diferencias, la confrontaci&oacute;n, agresi&oacute;n, queja,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>no es el mejor camino, sino el tocar el coraz&oacute;n del otro. El lograr ponerlo en una emoci&oacute;n donde se pueda conectar conmigo y yo con &eacute;l. Como dec&iacute;a una paciente feminista &ldquo;estoy con un hombre tan exquisito, respetuoso y amoroso conmigo que saca la geisha que hay en mi&rdquo;.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><o:p><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri;">&nbsp;</span></o:p></p>]]></description>
</item>
<item>
<title>Bullying o Intimidación Escolar</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/163119/Bullying_o_Intimidacion_Escolar.html</link>
<pubDate>Mon, 14 Apr 2008 08:49:54 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"></font></span></b></p><span><font size="3" color="#ff0000" face="Calibri"><p align="center"><strong>Bullying o Intimidaci&oacute;n Escolar</strong></p><p align="center"><font size="1" color="#000000">Columna publicada el 13 de Abril 2008 en Revista Mujer Diario La Tercera</font></p><p><font face="Calibri"><font color="#ff6600"><font size="3">Nuestro deber como padres y/o educadores es intervenir eficientemente para proteger a los ni&ntilde;os y adolescentes que sufren estas situaciones.</font> </font></font></p></font></span><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri">Ya estamos insertos en el a&ntilde;o escolar propiamente tal y quiero abordar un tema que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha estado cada vez m&aacute;s en primer plano. </font></font></span><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri"></font></font></span><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri"><p align="justify"><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri">En la consulta, Jaime e Isabel me plantean que viven angustiados porque su hija de 12 a&ntilde;os anda mustia, llorona, con continuos dolores de guata y se niega a ir al colegio. Isabel me comenta que &ldquo;al salir a vacaciones, floreci&oacute;, se re&iacute;a, jugaba con sus amigos del barrio, hasta que comenzaron los primeros d&iacute;as de clases y volvi&oacute; a ser la ni&ntilde;a triste del a&ntilde;o pasado&rdquo;. Al finalizar el a&ntilde;o fueron a hablar con la profesora, pero esta dijo que Ana era una ni&ntilde;a callada, que no daba problemas y que ten&iacute;a una buena relaci&oacute;n con su curso. </font></font></span></p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri">Les dej&eacute; como tarea a los padres averiguar con paciencia y en detalle c&oacute;mo es el d&iacute;a de Ana en el colegio, especialmente los recreos y los ratos de esparcimiento. </font></font></span><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri"><p align="justify"><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri">En 15 d&iacute;as vuelven. Isabel me cuenta que logr&oacute; hablar con Ana y que, tras muchas evasivas, porque claramente el tema le daba verg&uuml;enza, su hija le cont&oacute; que sus compa&ntilde;eras escriben cosas feas sobre ella en internet, que cuando ella llega al grupo todas se quedan calladas, y que al &uacute;ltimo cumplea&ntilde;os hab&iacute;an invitado a todas sus amigas, menos a ella. Los pap&aacute;s se sent&iacute;an muy apenados y no sab&iacute;an muy bien qu&eacute; hacer. </font></font></span></p></font></font></span><font size="3"><font face="Calibri"><span lang="ES-CL">Si bien los actos de matonaje existen desde siempre, el tema del bullying o intimidaci&oacute;n como tal surgi&oacute; hace no m&aacute;s de seis a&ntilde;os como preocupaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s. </span>Bullying es un t&eacute;rmino ingl&eacute;s que significa &ldquo;torear&rdquo; y se relaciona con acciones tales como: acoso, matonaje, victimizaci&oacute;n e intimidaci&oacute;n. Se refiere principalmente al hostigamiento en el colegio. No estamos hablando de cualquier conflicto u agresi&oacute;n, sino que tiene caracter&iacute;sticas particulares. En primer lugar, se trata de un p<span lang="ES-CL">roblema relacional, de lograr poder interpersonal a trav&eacute;s de la agresi&oacute;n;<span>&nbsp; </span>tambi&eacute;n se caracteriza por el uso de fuerza o estatus para intimidar, da&ntilde;ar, o humillar a otra persona de menor fuerza o estatus. Tiene dos caracter&iacute;sticas particulares: es<span>&nbsp; </span>repetido en el tiempo (mientras m&aacute;s cr&oacute;nico, m&aacute;s impotente se vuelve la v&iacute;ctima, aumentando su incapacidad para defenderse a s&iacute; misma); y la segunda es que implica siempre un desequilibrio de poder entre el intimidador y la v&iacute;ctima, con la consecuente imposibilidad para que esta &uacute;ltima se defienda a s&iacute; misma. </span></font></font><font size="3"><font face="Calibri"><span lang="ES-CL"><p align="justify"><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri">La intimidaci&oacute;n puede ser f&iacute;sica (m&aacute;s frecuente en ni&ntilde;os hombres), verbal o, como en el caso de Ana, social (aislamiento, exclusi&oacute;n, rumores, etc., m&aacute;s frecuente en ni&ntilde;as y en lolos mayores). Y algo que ha tomado mucho vuelo desgraciadamente, la intimidaci&oacute;n cibern&eacute;tica (ataques a trav&eacute;s de internet). </font></font></span></p></span></font></font><span lang="ES-MX"><font size="3"><font face="Calibri">&iquest;Qu&eacute; hacer? Lo primero es tranquilizar al hijo y darle a entender que bajo ning&uacute;n punto de vista es aceptable la intimidaci&oacute;n; plantearle que los pap&aacute;s van a intervenir y protegerlo para que esto pare. En seguida, aclararle que esta intervenci&oacute;n ser&aacute; en forma cuidadosa y coordinada con el colegio para que &eacute;l no quede m&aacute;s expuesto o humillado. Lo segundo es trabajar con el colegio, y si &eacute;ste no ha distinguido a&uacute;n la situaci&oacute;n, aportar todos los datos para generar una intervenci&oacute;n eficiente para poder proteger al ni&ntilde;o. </font></font></span><span lang="ES-MX"><font size="3"><font face="Calibri"><p align="justify"><font size="3"><font face="Calibri"><span lang="ES-MX">E</span><span>star f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente seguro en el colegio</span><span lang="ES-MX"> es </span><span>un derecho b&aacute;sico de todo ni&ntilde;o que uno</span><span lang="ES-MX"> como padre o educador nunca debe olvidar.</span></font></font></p></font></font></span><p align="justify"><font size="3" face="Calibri"></font></p><p align="justify"><font size="3" face="Calibri"></font></p><p align="justify"><font size="3" face="Calibri"></font></p><p align="justify"><font size="3" face="Calibri"></font></p>]]></description>
</item>
<item>
<title>Los Límites ¿Hasta dónde podemos llegar?</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/152959/Los_Limites_Hasta_donde_podemos_llegar.html</link>
<pubDate>Wed, 07 May 2008 23:46:15 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><span style="font-size: x-large; font-family: Venus-Lgt;">
<p align="center"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ff0000;">Los L&iacute;mites, hasta d&oacute;nde podemos llegar?</span></span></p>
<p align="center"><span style="font-size: xx-small; color: #000000;">Columna Publicada 30/03/08 Revista Mujer Diario La Tercera</span></p>
<p><span style="font-size: small; color: #ff9900;">Para</span><span style="font-family: NH37-Normal;"><span style="font-size: small; color: #ff9900;">d&oacute;jicamente, es la existencia de l&iacute;mites claros y consistentes lo que permite a los j&oacute;venes explorar con tranquilidad, sin el v&eacute;rtigo de llegar hasta el final, sin el riesgo de no parar y perderse.</span></span></p>
<span style="font-size: x-small;"><span style="font-size: x-small;">E</span><span style="font-family: AntiqueOlive-Light;"><span style="font-size: x-small;">n la columna anterior habl&eacute; de los l&iacute;mites personales.</span><span style="font-size: x-small;">Hoy volver&eacute; a hablar de &eacute;stos, pero referidos a los l&iacute;mites </span><span style="font-size: x-small;">externos, es decir, hasta d&oacute;nde puedo llegar.</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;"><span style="font-family: AntiqueOlive-Light;"> </span></span><span style="font-size: x-small;"><span style="font-family: AntiqueOlive-Light;">
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">Mi hijo de 4, de guata en el suelo, espera hasta la &uacute;ltima </span><span style="font-size: x-small;">contada hasta tres, que mis cejas est&eacute;n definitivamente abajo </span><span style="font-size: x-small;">y mi boca fruncida para finalmente aceptar que tiene que </span><span style="font-size: x-small;">comer en la cocina y no en mi pieza viendo tele.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">Unos pap&aacute;s j&oacute;venes dicen declararse incompetentes </span><span style="font-size: x-small;">con su hija de 6 que sistem&aacute;ticamente los desaf&iacute;a y no hace </span><span style="font-size: x-small;">caso en nada.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">Carmen comenta que ha llegado a odiar los fines de </span><span style="font-size: x-small;">semana, porque vive agotada por el desvelo y la preocupaci&oacute;n </span><span style="font-size: x-small;">cuando su hijo Jorge (de 16 a&ntilde;os) no llega a la hora </span><span style="font-size: x-small;">acordada: si el permiso es hasta la 1:00 AM llega a las 2:00, </span><span style="font-size: x-small;">si es hasta las 2:00 llega a las 3:00 y as&iacute;. &ldquo;Es la hora m&aacute;s larga </span><span style="font-size: x-small;">del d&iacute;a pensando que lo han asaltado o que ha tenido un </span><span style="font-size: x-small;">accidente en auto, con la cantidad de alcohol que toman </span><span style="font-size: x-small;">hoy&rdquo;, comenta Sergio, su marido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">Cuando el l&iacute;mite de velocidad era de 100 km/h todos </span><span style="font-size: x-small;">corr&iacute;an a 120. Hoy que es 120 todos corren a 140.</span></p>
<span style="font-size: x-small;">Los l&iacute;mites, como el mero hecho de que existan, nos tientan </span><span style="font-size: x-small;">a desafiarlos. Ya las guaguas empiezan a &ldquo;probar la mano&rdquo; </span><span style="font-size: x-small;">a una sorpresiva corta edad. Los infantes lo hacen expl&iacute;cito </span><span style="font-size: x-small;">y cuestionan el porqu&eacute; tienen que hacer caso, y cada vez </span><span style="font-size: x-small;">m&aacute;s anuncian que no lo har&aacute;n. De ah&iacute; esta conducta se traspasa </span><span style="font-size: x-small;">a la adolescencia, que por definici&oacute;n es una etapa de </span><span style="font-size: x-small;">exploraci&oacute;n de l&iacute;mites de todo tipo. Esto es porque es un&nbsp;</span></span></span><span style="font-family: AntiqueOlive-Light;"><span style="font-size: x-small;">periodo donde la identidad est&aacute; consolid&aacute;ndose, por lo que </span><span style="font-size: x-small;">exploramos l&iacute;mites propios: hasta d&oacute;nde puedo llegar, cu&aacute;l </span><span style="font-size: x-small;">es mi capacidad, tolerancia, valent&iacute;a, los l&iacute;mites del mundo </span><span style="font-size: x-small;">y, sin duda, de los pap&aacute;s. Desde la omnipotencia juvenil nos </span><span style="font-size: x-small;">sentimos capaces de muchas cosas, nos acompa&ntilde;a ese sentimiento </span><span style="font-size: x-small;">de &ldquo;venir de vuelta&rdquo; cuando reci&eacute;n estamos empezando. </span><span style="font-size: x-small;">Pero justamente el querer desafiar normas, cuestionar </span><span style="font-size: x-small;">l&iacute;mites, nos permite generar las diferencias, ubicarnos </span><span style="font-size: x-small;">en nuestra propia identidad, distinta a la de nuestros padres </span><span style="font-size: x-small;">y a veces a la de nuestra sociedad.</span></span><span style="font-family: AntiqueOlive-Light;">
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">Parad&oacute;jicamente, es la existencia de l&iacute;mites claros y consistentes </span><span style="font-size: x-small;">lo que permite a los j&oacute;venes explorar con tranquilidad, </span><span style="font-size: x-small;">sin el v&eacute;rtigo de llegar hasta el final, sin el riesgo de no </span><span style="font-size: x-small;">parar y perderse. Dentro de la cancha yo s&eacute; que puedo hacer </span><span style="font-size: x-small;">todas las piruetas y locuras del mundo, pero s&eacute; que no me </span><span style="font-size: x-small;">debo salir de este espacio protegido. Esto no tiene que ver </span><span style="font-size: x-small;">con promover que los pap&aacute;s tienen que ser estrictos. Cada </span><span style="font-size: x-small;">familia operar&aacute; de acuerdo con su estilo: estrictos, relajados, </span><span style="font-size: x-small;">con exigencias en un &aacute;rea particular pero no en otra, etc. </span><span style="font-size: x-small;">Pero, grande o peque&ntilde;o, debe existir un rayado de cancha </span><span style="font-size: x-small;">marcado para que los lolos tengan el derecho a ser j&oacute;venes. </span><span style="font-size: x-small;">Es justamente esa mano que los sujeta a tiempo, concreta o </span><span style="font-size: x-small;">metaf&oacute;ricamente, lo que le permite al joven ser joven. Cuando </span><span style="font-size: x-small;">por permisividad, inconsistencia o derechamente impotencia </span><span style="font-size: x-small;">los pap&aacute;s no ponen l&iacute;mites, dejan a los adolescentes </span><span style="font-size: x-small;">en la autorregulaci&oacute;n, en la exigencia de ser adultos cuando </span><span style="font-size: x-small;">a&uacute;n no est&aacute;n preparados ni tienen todos los recursos.</span></p>
</span><span style="font-size: x-small; font-family: Venus-Lgt;">
<p align="justify"><span style="font-size: x-small;">sicolog&iacute;a </span><span style="font-size: x-small;"><span style="font-family: DIN-Black;">por: ANDREA CODDOU </span><span style="font-family: DIN-Medium;">Sic&oacute;loga sist&eacute;mica, terapeuta de pareja y familia</span></span></p>
</span></p>]]></description>
</item>
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<title>¿Cuánto podemos cambiar por amor?</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/151572/Cuanto_podemos_cambiar_por_amor.html</link>
<pubDate>Sun, 30 Mar 2008 10:00:00 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<p align="center"  class="MsoNormal"><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri"><font color="#ff9900"><strong><font size="4" color="#ff0000">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Cu&aacute;nto&nbsp;Podemos Cambiar por Amor?</font></strong>&nbsp;</font></font></font></span></p><p align="center"  class="MsoNormal"><span lang="ES-CL"><font size="2" color="#000000" face="Calibri">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Columna publicada en Revista Mujer de Diario La Tercera</font></span></p><p  class="MsoNormal"><span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Calibri"><font color="#ff9900">El l&iacute;mite personal tiene que ver con aquello que es tan parte de mi ser que, al transgredirlo, no tengo posibilidad de ser feliz, porque dejo de ser yo mismo</font></font></font></span></p><span lang="ES-CL"><p><font size="3" face="Calibri"></font></p></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Juan y Emma llegan entristecidos. Juan comenta: &ldquo;no s&eacute; en qu&eacute; nos equivocamos,<span>&nbsp; </span>a los cuatro a&ntilde;os de matrimonio ya no damos m&aacute;s&rdquo;. Emma lo mira con cari&ntilde;o y acota: &ldquo;nada en nuestra relaci&oacute;n fue abrupto, no entiendo cu&aacute;l fue nuestro error. A pesar de que nos queremos mucho nos entrampamos sistem&aacute;ticamente en peleas infernales&rdquo;.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Los l&iacute;mites personales, tienen que ver con la divisi&oacute;n entre mi persona y el mundo, entre lo que soy y no soy yo, d&oacute;nde termino yo y comienza el otro, o el mundo. Este proceso se desarrolla con fuerza en la adolescencia, cuando se define la identidad. Pero es un camino que empieza al nacer y contin&uacute;a a lo largo de nuestras vidas. El problema es que algo tan simple y socialmente incorporado, en la adultez se pierde de vista y nos podemos quedar enredados en experiencias de vida inconducentes, con una dosis importante de sufrimiento e impotencia.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Volvamos a Juan y Emma. Su pololeo de cinco a&ntilde;os transcurri&oacute; en encuentros espor&aacute;dicos. Emma, hija de diplom&aacute;ticos, viv&iacute;a en el extranjero.<span>&nbsp; </span>Juan, f&iacute;sico y acad&eacute;mico, trabajaba en Chile. Emma,<span>&nbsp; </span>extrovertida, sociable, con mucho humor. Juan, &ldquo;pajar&oacute;n&rdquo; en lo cotidiano, brillante, introvertido y con una enorme ternura. Por la distancia, sus encuentros eran s&oacute;lo de a dos. Reci&eacute;n casados, cuando Emma comienza a vivir su &ldquo;vida normal&rdquo;, es decir, llenar la casa de gente que era lo que la hac&iacute;a feliz y con lo que ella hab&iacute;a crecido, comenzaron sus problemas. La vida para Juan era lo opuesto, este &ldquo;tumulto&rdquo; lo descompuso, &ldquo;mi vida se transform&oacute; en ruido, real y metaf&oacute;rico&rdquo;. Juan segu&iacute;a amando a Emma y viceversa, pero eran profundamente infelices.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Cu&aacute;ntas veces hemos escuchado que si hay amor verdadero basta, que todo lo dem&aacute;s se puede resolver. Y ah&iacute; nos encontramos apostando al amor, haciendo nuestro mejor esfuerzo y, con tristeza o impotencia, d&aacute;ndonos cuenta de que esa frase, desgraciadamente, no siempre es correcta.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Despu&eacute;s de una larga terapia con Juan y Emma, donde me consta su trabajo y esfuerzo genuinos por resolver sus problemas de pareja, para tristeza m&iacute;a pero especialmente de ellos, se separaron.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">Lo que les sucedi&oacute; tiene que ver con los l&iacute;mites personales. El vivir la vida desde la compa&ntilde;&iacute;a de otros era el l&iacute;mite de Emma, y el vivirla desde la intimidad y soledad era el l&iacute;mite de Juan. Intentaron transgredir sus l&iacute;mites por amor mutuo pero, desgraciadamente, estaban traicionando la esencia de cada uno y no lograron, en ese renunciar, ser felices.<p>&nbsp;</p></font></font></span><span lang="ES-CL"><font face="Calibri"><font size="2">El l&iacute;mite personal tiene que ver con aquello que es tan parte de mi ser que, al transgredirlo, no tengo posibilidad de ser feliz, porque dejo de ser yo mismo. Y aqu&iacute; nuestra cultura nos juega una mala pasada al convencernos de que, si realmente quiero, puedo hacer cualquier cosa por el otro.<span>&nbsp; </span><p>&nbsp;</p></font></font></span><p  class="MsoNormal"><span lang="ES-CL"><font size="2" face="Calibri">Podemos modificar la mayor&iacute;a de nuestros gustos, estilos, incluso ideolog&iacute;as en el encuentro con otro(s) lo que posibilita las relaciones humana. Pero ese microespacio que determina nuestra esencia, nuestros l&iacute;mites, aunque nos estemos muriendo <span>&nbsp;</span>de amor por otro, no podemos transarlo, porque significa transgredirse a uno mismo, con todo el sufrimiento que eso conlleva</font></span></p>]]></description>
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<title>Los rituales</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/149848/Los_rituales.html</link>
<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 09:48:00 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<font size="6" face="Venus-Lgt"><p align="center"><font size="5" color="#ff0000"><strong>Nuestros rituales</strong></font></p><p align="center"><span><span><strong><font size="1">Columna publicada Revista Mujer Diario La Tercera</font></strong></span></span>&nbsp;</p><p align="left"><font size="3" color="#ff6600">&iquest;Por qu&eacute; en algunas parejas las distintas maneras de celebrar ritos generan grandes </font><font size="3" color="#ff6600">conflictos y otras se acomodan sin mayor dificultad?</font></p><font size="2">L</font><font face="AntiqueOlive-Light"><font size="2">entamente, el a&ntilde;o 2008 va tomando forma al finalizar este primer mes. Pienso en el fin de a&ntilde;o con perspectiva, con toda su revoluci&oacute;n emocional, y vienen a mi memoria frases que, a&ntilde;o a a&ntilde;o en esas fechas, se dan en la consulta: &ldquo;de nuevo me toca la Pascua donde mis consuegros, muy religiosos y moralistas. Si llevo tres regalos en vez de uno por ni&ntilde;o, me hacen sentir materialista perdida, y Pedro los avala&rdquo;; o &ldquo;el A&ntilde;o Nuevo nunca me ha importado mucho, pero para Mar&iacute;a Paz es el momento de revisi&oacute;n del a&ntilde;o. Desde temprano anda sensible, a las 12 comienza a llorar y no para m&aacute;s. Yo en realidad me acostar&iacute;a temprano, porque me da lo mismo. Pero ah&iacute; tengo que estar con cara de profundo, escuchando sus reflexiones&rdquo;.</font></font><font face="AntiqueOlive-Light"> <p align="justify"><font size="2">Si hago esto m&aacute;s extensivo a las celebraciones en general, nuestros ritos tambi&eacute;n est&aacute;n marcados por gran intensidad emocional y, frecuentemente, cuando no hay una similitud entre la forma en que celebra cada uno y como lo hace la pareja, suelen constituirse en una fuente de conflicto: desde si el almuerzo familiar dominical es sagrado, hasta si al otro le gusta m&aacute;s estar en pijama sin salir el domingo o si debemos tener una Navidad m&aacute;s espiritual o festiva, celebrar el cumplea&ntilde;os, la Pascua de Resurrecci&oacute;n, los aniversarios, etc&eacute;tera.</font></p><font size="2">&iquest;Por qu&eacute; se genera tanto roce cuando no hay similitud en c&oacute;mo se abordan estos ritos o no hay convencimiento en que la forma que propone mi pareja es mejor que la m&iacute;a? Porque los rituales son situaciones en donde, como en muchas &aacute;reas de nuestra relaci&oacute;n de pareja, traemos de la mano nuestra biograf&iacute;a &iacute;ntima, nuestra familia de origen. La negociaci&oacute;n no tiene que ver con que si la Navidad es festiva o espiritual, </font></font></font><font size="1" face="AntiqueOlive-Light"><font size="2">si el regalo de cumplea&ntilde;os deber&iacute;a ser sorpresa o si deber&iacute;a primar la desconexi&oacute;n los domingos o bien, compartirlos en familia. Lo que est&aacute; en juego es c&oacute;mo me quieren, cu&aacute;nto me quieren y c&oacute;mo yo demuestro los afectos a otros. Y esto, por imitaci&oacute;n o antagonismo, nos lleva a nuestra tierna infancia. A c&oacute;mo yo me sent&iacute; querido/a o no querido/a en per&iacute;odos marcadores de la vida.</font></font><font size="1" face="AntiqueOlive-Light"> <p align="justify"><font size="2">Ahora, &iquest;por qu&eacute; en algunas parejas estas diferencias generan grandes conflictos y en otras uno u otro se acomoda sin mayor dificultad? En mi experiencia, cuando hay una tranquilidad en el amor y cuando los dos se sienten queridos, asuntos como si el regalo es o no sorpresa, o si el aniversario es o no recordado, no representan un espacio de desamor sino s&oacute;lo de diferencia de costumbres, de crianza, de estilos en general. Sin embargo, si estamos en una relaci&oacute;n en la que la falta de regalo se percibe como que el otro es &ldquo;poco generoso&rdquo;, o en la que el olvido del aniversario es porque &ldquo;le importa poco&rdquo; o el no querer ir al almuerzo familiar es &ldquo;porque no hace el esfuerzo de compartir con mi familia&rdquo;, entonces el conflicto por c&oacute;mo celebramos un ritual u otro puede ser infinito y fuente de discordias importantes. En cambio, cuando estamos en la seguridad del amor, en la aceptaci&oacute;n de nuestras diferencias genuinas, en el espacio del humor para entender &ldquo;pajaroner&iacute;as&rdquo; o exageraciones de uno u otro, podemos llegar a acuerdos, soluciones alternativas y cambios de expectativas mutuas para que estas fechas &ndash;que son eventos marcadores de hitos importantes en nuestras vidas&ndash; cumplan ese fin y no se vuelva un espacio de continuo desencuentro.</font></p></font><font size="7" face="Venus-Lgt"><p align="left"><font size="2" face="Venus-Lgt">sicolog&iacute;a <font size="1" face="DIN-Black">por: Andrea coddou </font><font size="1" face="DIN-Medium">Sic&oacute;loga sist&eacute;mica, terapeuta de pareja y familia</font></font></p></font>]]></description>
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<title>¿Qué es ser pareja?</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/148115/Que_es_ser_pareja.html</link>
<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 09:46:54 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<font size="1" face="AntiqueOlive-Light"><p align="left"><font size="7"></font></p><p align="center"><font size="5" color="#ff0000">El significado de ser pareja</font></p><p align="center"><span><span><strong><font size="1">Columna publicada Revista Mujer Diario La Tercera</font></strong></span></span>&nbsp;</p><font color="#81a2c3" face="NH37-Normal"><p align="justify"><font size="3" color="#ff9900">Familia y pareja son sistemas independientes, discontinuos. Cuando estamos siendo padres no </font><font size="3" color="#ff9900">estamos siendo pareja, de modo que, para que la pareja exista, resulta vital darle un espacio.&nbsp;</font></p></font><p align="left"><font size="7"></font></p><font size="2">M<font face="AntiqueOlive-Light">at&iacute;as y Juana, casados hace tres a&ntilde;os, con dos hijos, uno de meses y otro de dos a&ntilde;os, llegan a mi consulta y con tristeza anuncian que tienen problemas de pareja. Juana me dice &ldquo;jam&aacute;s pens&eacute; que a los tres a&ntilde;os ya estar&iacute;amos en esto&rdquo;. Mat&iacute;as agrega &ldquo;yo al principio me resist&iacute; a venir, pero la evidencia hizo que accediera, nos estamos llevando p&eacute;simo&rdquo;.</font></font><font face="AntiqueOlive-Light"><font size="2"> </font><p align="justify"><font size="2">Jos&eacute;, un hombre de 61 a&ntilde;os que consult&oacute; por un estado depresivo, me comenta que ha estado pensando y cree que la base de su depresi&oacute;n es que tiene problemas de pareja. Est&aacute; frustrado, con sensaci&oacute;n de soledad, percibiendo a su mujer distante y fr&iacute;a.</font></p><p align="justify"><font size="2">Averiguo como es el d&iacute;a a d&iacute;a de Mat&iacute;as y Juana. Juana retom&oacute; sus estudios, Mat&iacute;as est&aacute; trabajando y estudiando. Juana va y viene de su casa porque todav&iacute;a amamanta, Mat&iacute;as llega pasadas las 11 de la noche, la mayor parte del tiempo a estudiar. El fin de semana est&aacute;n con los ni&ntilde;os (ambos sienten que en la semana los ven poco), estudian e intentan dormir.</font></p><p align="justify"><font size="2">Volvamos a la historia de Jos&eacute;, quien me cuenta que antes con su mujer se llevaba estupendo. Exploro cambios en su vida, le cuesta encontrarlos, me aclara que sigue queriendo mucho a su se&ntilde;ora pero que todo ha cambiado. Menciona al pasar que su hija menor se acaba de separar y est&aacute; viviendo en su casa con sus tres hijos. La pobre est&aacute; destruida, por lo que ellos han asumido el rol de regalonear a sus nietos y facilitarle la vida a su hija para que pueda superar este dolor.</font></p><p align="justify"><font size="2">Tal como en las historias de estas parejas, una serie de situaciones en nuestra vida ocurren por el puro hecho de estar viviendo, pero si uno las desconoce y por lo tanto no las entiende, las puede vivir como un problema, muchas veces con consecuencias serias. Por poner un ejemplo, qu&eacute; nos pasar&iacute;a si no supi&eacute;ramos que los ni&ntilde;os pierden los dientes. Imag&iacute;nense el terror que nos dar&iacute;a el que, de repente, un diente se le soltara a nuestro hijo y se le cayera; y luego otro. La fantas&iacute;a ser&iacute;a que el ni&ntilde;o est&aacute; gravemente enfermo. El desconocimiento hace que surjan problemas que pueden ser significativos tanto en el espacio familiar como en el de pareja.</font></p><p align="justify"><font size="2">En nuestra cultura existe una confusi&oacute;n muy arraigada entre lo que significa ser pareja y familia. La creencia en general es que la pareja es parte de la familia. Es usual que si les preguntamos a dos adultos cuando fue la &uacute;ltima vez que tuvieron tiempo de pareja, su respuesta sea: &ldquo;el domingo fuimos todos a la playa y lo pasamos muy bien&rdquo;. Ese &ldquo;todos&rdquo; por supuesto implica a los ni&ntilde;os. Y esos adultos est&aacute;n convencidos que ese tiempo juntos que tuvieron fue un tiempo de pareja cuando, de hecho, fue un buen tiempo familiar.</font></p></font><p align="justify"><font size="2">El problema de esto es que todos nosotros esperamos que en la relaci&oacute;n de pareja surjan cierto tipo de emociones, de afectos, de atracci&oacute;n; pero esas emociones no van a poder surgir cuando estamos siendo padres. Y si la mayor parte del tiempo estamos siendo padres, la mayor parte del tiempo tampoco surgir&aacute;n esas emociones que nos dan el sello como pareja. La situaci&oacute;n se complica mucho cuando no lo interpretamos como una consecuencia de estar viviendo todo el tiempo s&oacute;lo como familia, sino como que el otro &ldquo;no me quiere, no le gusto, no le atraigo&rdquo;.</font></p><p align="justify"><font size="2">Por eso es importante hacer la distinci&oacute;n entre pareja y familia. La pareja no pertenece al sistema familiar; familia y pareja son sistemas independientes, discontinuos. Cuando estamos siendo padres no estamos siendo pareja. </font></p><p align="justify"><font size="2">La intimidad, la complicidad, se da s&oacute;lo en un espacio de a dos. La presencia de los hijos nos hace entrar en la experiencia de la responsabilidad educativa y del disfrute de constituir este n&uacute;cleo, entre otros factores. Tiene que ver con los hijos, por y para los hijos. El espacio de pareja, en cambio, tiene que ver con dos adultos, por y para la gratificaci&oacute;n y bienestar emocional de esos mismos adultos. </font></p><p align="justify"><font size="2">Coherente con esto, Mat&iacute;as y Juana, Jos&eacute; y su mujer, no tienen espacios de pareja, est&aacute;n siendo s&oacute;lo familia. Cuando esto sucede necesariamente, se empieza a generar frustraci&oacute;n. Es necesario, por lo tanto, tener espacios de pareja para que la pareja pueda existir.</font></p></font><font face="DIN-Black-SC700"><p align="justify"><font size="1">Sicolog&iacute;a por</font><font size="1"><font face="DIN-Black-SC700">: A</font><font face="DIN-Black-SC700">ndrea Coddou M</font><font face="DIN-Black-SC700">. </font><font face="DIN-Medium">Sic&oacute;loga sist&eacute;mica, terapeuta de pareja y familia </font></font></p></font>]]></description>
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<title>No nos comunicamos</title>
<link>http://andreacoddou.bligoo.com/content/view/148105/No_nos_comunicamos.html</link>
<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 09:45:20 -0400</pubDate>
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<dc:creator>andreacoddou</dc:creator>
<description><![CDATA[<font size="7" face="Venus-Lgt"><p align="center"><font color="#ff9900"><font size="3"><strong><font size="4">No Nos Comunicamos</font></strong></font></font></p><p align="center"><span><span><strong><font size="1">Columna publicada Revista Mujer Diario La Tercera</font></strong></span></span>&nbsp;&nbsp;</p><p align="center"><font color="#ff9900"><font size="3">Tom&aacute;s mira por la ventana, Margarita revisa su celular, Carolina se pone a conversar con su vecina cada vez que su marido cuenta una historia&hellip; hay infinitas situaciones, donde parece </font><font size="3">que no nos estamos comunicando, pero en realidad existe una poderosa </font><font size="3">comunicaci&oacute;n</font>.</font></p><font size="2">M</font></font><font size="2"><font face="AntiqueOlive-Light">argarita y Tom&aacute;s llegan a la consulta, ella me dice que el problema de ambos es que no se comunican, Tom&aacute;s est&aacute; de acuerdo. Cuando Margarita comienza un largo relato de las instancias de no comunicaci&oacute;n, Tom&aacute;s bosteza, mira por la ventana adormilado. Cuando Tom&aacute;s describe su versi&oacute;n, Margarita revisa insistentemente su celular.</font><font face="AntiqueOlive-Light"> </font></font><font face="AntiqueOlive-Light"></font><font face="AntiqueOlive-Light"><p align="justify"><font size="2">Me junto con Beatriz a tomarme un caf&eacute;, ella me cuenta en detalle su vida, yo pr&aacute;cticamente no hablo, de lejos parece un encuentro animado, ella gesticula y no para de conversar. Al irme quedo con un extra&ntilde;o sabor. Nos comunicamos, no nos comunicamos, qu&eacute; nos comunicamos? &iquest;Tom&aacute;s y Margarita, no se comunican?</font></p><p align="justify"><font size="2">La comunicaci&oacute;n, qu&eacute; importante tema, atraviesa todas nuestras relaciones, especialmente en estas fechas, me acota alguien, &ldquo;en que estamos colapsados, apurados, ansiosos&rdquo;. Nuestra socializaci&oacute;n refuerza con &eacute;nfasis y valida el lenguaje verbal, como lo que nos &ldquo;comunicamos&rdquo;, en desmedro de todo el aspecto no verbal de la comunicaci&oacute;n. Pero si nos detenemos a reflexionar, todos sabemos lo fuerte que es este aspecto, que da el contexto y finalmente el sentido a lo que hablamos. Un &ldquo;no te preocupes&rdquo; dicho con una sonrisa ir&oacute;nica, cambia absolutamente su significaci&oacute;n. Recuerdo a mi mam&aacute; y su boca para el lado. Con mi hermana desde chicas sab&iacute;amos que era una inequ&iacute;voca se&ntilde;al de un chamullo o directamente de una mentira. Tom&aacute;s cuando mira por la ventana, Margarita cuando revisa su celular, Carolina que se pone a conversar con su vecina cada vez que su marido cuenta una historia en una comida&hellip; hay infinitas situaciones, donde parece que no nos estamos comunicando, pero en realidad existe una poderosa comunicaci&oacute;n. Cada vez que hay dos o m&aacute;s personas presentes existe comunicaci&oacute;n, de no querer interactuar, de estar molestos, de querer agredirse o por el contrario, de querer estar en silencio, en paz o reflexionando, o de estar cansados y as&iacute; al infinito. Y la verdad es que somos, en general, expertos en esa sutil lectura, pero a la hora de definir nuestra problem&aacute;tica, no nos hacemos cargo de que no es la falta de comunicaci&oacute;n el problema, sino que no nos gusta lo que nos estamos diciendo con las palabras, el gesto, el cuerpo, y nos afecta.</font></p><p align="justify"><font size="2">&iquest;C&oacute;mo entonces podr&iacute;an definir su problem&aacute;tica Tom&aacute;s y Carolina? &ldquo;El problema es que nos estamos comunicando de una forma que es dolorosa, la comunicaci&oacute;n que tenemos no es la que queremos tener, ambos nos comunicamos tedio en relaci&oacute;n al otro y deseamos poder hacerlo de otra manera&rdquo;.</font></p><p align="justify"><font size="2">El abordar el malestar de pareja como &ldquo;falta de comunicaci&oacute;n&rdquo;no nos permite distinguir y por ende abordar el problema real. El hacernos cargo de que no s&oacute;lo no hay falta de comunicaci&oacute;n sino que existe una potente comunicaci&oacute;n entre nosotros, y que es justamente aquello que nos estamos comunicando lo que est&aacute; generando los roces, posibilita atacar el problema de ra&iacute;z.</font></p></font><font size="3" face="NH25-Normal"><p align="justify">&nbsp;</p></font><font size="6" face="Venus-Lgt"><p align="left"><font size="3">sicolog&iacute;a</font> <font size="1" face="DIN-Black">Por: Andrea Coddou M. </font><font size="1" face="DIN-Medium">Sic&oacute;loga sist&eacute;mica, terapeuta de pareja y familia</font></p></font>]]></description>
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